Hay una figura que aparece una y otra vez en los procesos de selección.
No suele estar buscando trabajo.
No siempre quiere cambiar.
Y, aun así, acaba recibiendo varias ofertas a la vez.
No es magia. Es mercado.
Cuando el unicornio no existe… pero el riesgo sí
Hoy mismo hemos visto una situación que se repite más de lo que parece.
Un candidato recibió una oferta mejorada y la aceptó verbalmente.
No había firmado aún. Y no estaba buscando activamente un cambio.
El problema no fue la oferta. Fue el cómo y el cuándo.
La mejora se lanzó sin una alineación previa con el headhunter. La información circuló, llegó a su entorno profesional y, en cuestión de días, otras empresas se activaron.
Resultado: nuevas llamadas, nuevas propuestas y una posible contraoferta mejorando las condiciones actuales.
El candidato no cambió. Cambió el contexto.
El error habitual: pensar que la oferta lo cierra todo
Muchas empresas siguen creyendo que una buena oferta es el final del proceso.
En realidad, suele ser el momento más delicado.
Cuando no se prepara al candidato:
- Aparecen dudas que antes no existían
- Se reactivan contactos dormidos
- Se abre la puerta a comparaciones innecesarias
Especialmente en perfiles demandados, una oferta no comunicada ni trabajada a tiempo puede actuar como un altavoz en lugar de un cierre.
Expectativas poco realistas, consecuencias muy reales
Aquí vuelve el mito del candidato unicornio.
Se espera que:
- Decida rápido
- No escuche a otros
- No contraste
- No dude
Pero los candidatos no funcionan así.
Son personas. Hablan. Preguntan. Comparan.
Y cuando el proceso no está bien orquestado, el riesgo no es perder al candidato por otra oferta.
El riesgo es perderlo por falta de gestión.
Qué marca la diferencia en estos escenarios
Las experiencias que mejor funcionan suelen tener algo en común:
- Contacto previo antes de lanzar una oferta
Alinear mensaje, tiempos y expectativas reduce fricciones posteriores. - Preparar al candidato
No se trata de presionar, sino de acompañar la decisión. - Anticipar el mercado
Si el perfil es atractivo para ti, también lo será para otros. - Proteger el esfuerzo invertido
Meses de trabajo pueden diluirse en días si no se cuida el cierre.
Una reflexión final
Buscar al candidato perfecto y gestionar mal el momento clave es una contradicción silenciosa. Renunciar al unicornio no es bajar el listón.
Es entender cómo se toman realmente las decisiones hoy. Porque, a veces, el problema no es que el candidato tenga demasiadas ofertas.
Es que nadie pensó que podía tenerlas.
Fuentes consultadas
- Experiencia propia, un caso real reciente
- Business Today
https://www.businesstoday.in/latest/trends/story/freaking-exhausting-recruiter-calls-out-unicorn-hunting-in-broken-job-market-netizens-weigh-in-498079-2025-10-14 - Medium
https://medium.com/@chrissykrueger/the-unicorn-candidate-myth-why-chasing-the-impossible-hurts-your-hiring-bf6c6900a35b - Wellfound – Talent Resources
https://help.wellfound.com/article/1190-the-reality-check-10-hard-truths-about-bridging-hiring-expectations-and-market-realities - The People Space
https://www.thepeoplespace.com/insights/ideas/hiring-has-slowed-candidate-expectations-havent
