Aceptar cualquier búsqueda parece una estrategia sensata cuando el mercado está irregular. Pero en Executive Search tiene un efecto secundario silencioso: diluye tu marca. Y lo hace de tres formas: por foco, por calidad y por narrativa.
El problema no es “tener mucho trabajo”.
El problema es tener mucho trabajo del tipo equivocado.
La trampa: confundir actividad con posicionamiento
Si tu agenda está llena, tu ego respira.
Si tu agenda está llena de búsquedas que no deberías haber aceptado, tu marca se resiente.
Porque tu marca no es lo que dices en LinkedIn.
Es lo que el mercado experimenta cuando trabaja contigo.
5 daños típicos de “aceptarlo todo”
- Bajas el listón sin darte cuenta
Empiezas a justificar briefs flojos, salarios ajustados y procesos desordenados “porque hay que facturar”. - Se rompe tu promesa de valor
Si dices que eres boutique/estratégico, pero gestionas volumen y urgencias, el mercado nota la incoherencia. - Te conviertes en “apagafuegos”
El cliente te usa para tapar una herida interna (falta de decisión, falta de estructura) y tú quedas asociado al caos. - Quemas candidatos buenos
Los mejores no perdonan procesos mal diseñados. Y no vuelven. - Te vuelves fácil de comparar (por precio)
Cuando el servicio se estandariza, te comparan con el siguiente proveedor. Y la conversación baja a fees.
En 2026, la ejecución sin estrategia se paga
En muchas organizaciones hay un patrón repetido: ambición arriba, desalineación abajo. Estrategia y ejecución no encajan, y la búsqueda se resiente. Si tú entras ahí sin poner límites, te conviertes en parte del desorden.
Y en un año donde hay señales de reactivación selectiva (pero sin euforia), la disciplina es ventaja competitiva.
El antídoto: una “política de elegibilidad” (sí, por escrito)
No hace falta ser grande para tener criterio. Hace falta ser claro.
Crea un cuestionario de aceptación (0–2 puntos por ítem):
- Rol crítico + impacto medible
- Sponsor y decisor identificados
- Compensación competitiva (o plan realista para ajustarla)
- Proceso definido (etapas y tiempos)
- Compromiso de feedback a candidatos
- Realismo de timing
- Reputación y señales en el mercado
- Condiciones comerciales alineadas con riesgo
Regla simple: si no llega a X puntos, no es “no”. Es “no así”.
Qué decir cuando te piden “solo que lo intentes”
“Intentarlo” suele traducirse en: tú asumes el riesgo, el cliente conserva la ambigüedad.
Respuesta profesional:
- “Puedo ayudar, pero primero necesitamos ordenar A/B/C.”
- “Si no ajustamos esto, lo responsable es no tomar la búsqueda.”
- “Prefiero cuidar vuestra experiencia y la mía: hagamos un diagnóstico corto y decidimos.”
La pregunta que salva tu marca
Antes de aceptar, pregúntate:
¿Esta búsqueda me acerca al tipo de profesional por el que quiero ser recordado?
Si la respuesta es “no”, ya sabes lo que toca.
Fuentes
